DECLARACIÓN DEL COSUN

DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN CIVIL CONSEJO DE OBRAS SOCIALES DE UNIVERSIDADES NACIONALES (COSUN)

 

En fecha 15 de agosto de 2019, las Obras Sociales Universitarias (OSUs) asociadas a la Asociación Civil COSUN, declaramos la emergencia sanitaria de nuestro sistema de salud, y hoy 19 de junio de 2020, reafirmamos esta declaración como consecuencia de la disparidad entre los aumentos salariales paritarios y los aumentos de los costos prestacionales. Las OSUs prestan servicio de salud a más de 300.000 afiliados, entre los trabajadores de universidades nacionales y sus familias. De acuerdo con la “Síntesis de Información Estadísticas Universitarias 2018-2019” publicado recientemente por la Secretaría de Políticas Universitarias, el número total de Nodocentes aportantes al sistema de salud con dedicación exclusiva asciende a 56.127, mientras que los docentes universitarios con la misma dedicación representan un 11% de un total de 198.733 aportantes. Asimismo, el sistema de financiamiento de la seguridad social universitaria es cuestionable, en particular si solo se construye con el aporte del 3 % del salario del afiliado calculado sobre la base de jornada laboral completa, y el 6 % por parte de la patronal.

De igual manera, hacemos saber que la pérdida del poder adquisitivo de las/los Universitarias/os en el año 2018, fue cercana al 17%; a esta situación se le debe sumar el no reconocimiento de la cláusula gatillo (14,57%) que debió ser abonada en marzo del corriente año para los docentes; que luego fue reemplazado por un incremento del 9,7%, decisión que provocaría la pérdida adicional del 5 % del poder adquisitivo. Conjuntamente, la inflación acumulada en el periodo mayo 2019-2020 fue del 64,9 %, correspondiendo al rubro medicina un 75,2% (valores obtenidos de INDEC); mientras que los aportes a las OSUs en el mismo período resultaron solamente en un 43,7%.

En la actualidad el Gobierno Nacional planea reformular el Plan Médico Obligatorio (PMO), con la posibilidad de pasar a una canasta básica que funcione como piso de cobertura; sin embargo, lo preocupante de esto no son las bases que se fijen sino el techo. El mismo parece muchas veces ser infinito, incorporando nuevos tratamientos que pueden significar, para algunas OSUs, hasta el 8% de su presupuesto mensual en una única practica; lo cual muchas veces obliga a solicitar financiamiento a sus universidades respectivas.

La actual pandemia de SARS-COV-2 (COVID-19) ha tenida gran repercusión en el Sistema de Salud, no solo en términos de política nacional, sino también en la solicitud de los aumentos por los diferentes prestadores; los cuales están comprendidos entre un 40% y un 700%, según el tipo de práctica. Estos valores solicitados resultan ser inviables por las OSUs; ya que el aporte que perciben las mismas están en función de una tasa normal de uso, no siendo el caso de una pandemia. Cabe destacar que, de manera regular, la formación de precios en salud estaba supeditada a los valores del índice de precios al consumo interanual; sin embargo, este año fue ampliamente superado por otros factores que no tienen respaldo per se.

Además, quisiéramos manifestar, que en esta situación de pandemia las OSUs no han sido favorecidas por diferentes DNU que si alcanzaban a otras Obras Sociales sindicales. Se puede citar como ejemplo el Decreto 300/2020, el cual exime de la reducción de contribuciones patronales.

Las OSU como un subsistema autónomo, brindan prestaciones de salud y beneficios sociales con un fuerte compromiso, proporcionando los más altos estándares de calidad y profesionalismo.

Por todo ello, solicitamos al Gobierno Nacional la incorporación de las Obras Sociales Universitarias en toda decisión gubernamental que sea tomada en referencia a beneficios, excepciones y regulación de costos; todo ello en mérito de continuar con el servicio que se presta a los afiliados.